La gran búsqueda I: propósito y programa biológico

August 27, 2018

 

A lo largo del recorrido del conocimiento humano hemos llegado a saber muchas cosas de las que nos rodea, la composición química de las estrellas (aunque no hemos estado allí), cuál es la velocidad con la que nos movemos en la galaxia, y un largo etc. También sabemos que no sabemos otras tantas, como una de las preguntas que por el momento no tiene respuesta: ¿que había antes de la gran explosión? 

 

Ahora bien, ¿estamos preparados para aceptar la idea de que no sabemos lo que no sabemos, ni imaginamos?

 

Comprender cómo funcionan las cosas, desde lo más pequeño a lo más grande, es una de las necesidades más básicas que poseemos, es inherente al ser humano, es nuestra supervivencia en estado puro: ¿de dónde venimos?, ¿cuál fue el origen de todo?, ¿a dónde vamos?, ¿cuál es el propósito de la existencia? ¿para qué estoy aquí?.

 

Esta necesidad de entender cómo funciona el universo ha sido, a lo largo de la historia, la base de la creación del concepto llamado Dios, Origen, La Nada, El Todo, El Universo, Brahma y un sin fin de nombres que hemos encontrado para explicar lo incognoscible. 

 

 

No me malinterpreten, es muy necesario este principio ordenatorio, orden universal o coherencia universal, ya que nos posibilita tener referencias en nuestro mundo concreto (de relaciones), como en el mundo abstracto (de las ideas, de la mente) y ha funcionado y funciona muy bien… cuando nos lo creemos.

 

A medida que desciframos algún aspecto de los que vemos o nos rodea, se nos abren nuevos enigmas que nos invitan a seguir investigando, descifrando, deduciendo, estudiando… o lo que es lo mismo, nos invita a seguir viviendo. Podríamos decir que es como una adicción que nos empuja más y más profundo a los confines de nuestra mente racional… buscar más y más.

 

¿Será que tenemos una Psique programada con la inquietud de saberlo todo?¿y si “tuviéramos” un programa “instalado”, que nos genera estas búsquedas filosóficas, artísticas y científicas?

 

Qué pensaríamos si dicho programa toma forma de ensayos como el Tratado sobre la tolerancia, de Voltaire (1762), libros de divulgación científica como Breve historia del tiempo: del Big Bang a los agujeros negros, de Stephen Hawking (1988), obras de arte como El Dolmen de Dalí que representa al ser humano en evolución, o la música más conmovedora como La Marcha fúnebre (tercer movimiento de la Sonata no. 2 en si bemol menor) de Frédéric Chopin (1810-1849) con la cual tenia un fuerte vinculo emocional.

 

Solo he tomado algunas obras en las que se ha traducido la búsqueda incesante del conocimiento (obras que son de mi preferencia debo decir), pero en las cuales subyace nuestro anhelo más profundo, más buscado, que es conocernos a nosotros mismos dentro de una referencia espacio temporal, es decir, como planteaban los presocráticos (conjunto de pensadores griegos anteriores a Sócrates), la búsqueda del origen del TODO o la NADA.

 

Estos procesos o mecanismos que nos generan estas preguntas o búsquedas existenciales (preguntas sin respuestas), nos invitan a buscar en los lugares inexplorados, ocultos, y que son eclipsados por intereses más cotidianos. Esa necesidad de comprensión más allá de la que poseo, el “no me alcanza con saber esto, necesito entenderlo de otra forma”, es lo que me lleva a bucear en lo trascendental de la existencia. 

 

 

En este punto te imagino diciéndote a ti mismo, ¿qué más se puede decir acerca de lo filosófico que no hayan abordado los griegos o los existencialistas?, ¿qué se puede definir más de lo que lo hicieron los grandes científicos como Kepler, Galileo, Newton, Tesla, Einstein con sus grandes rupturas de pensamiento y conocimiento? ¿Que más nos puede conmover que el arte no nos haya conmovido ya?, sí amigo lector, no hay mucho más que decir o redefinir a los clásicos, pero, ¿y si pudiéramos decir algo más que no sea otra forma desde la cual ver el mundo? y ¿si pudiésemos más bien plantearnos qué es lo que nos lleva a buscar sin cesar la verdadera forma desde la cual ver el mundo?. 

 

Esta es mi propuesta, ver lo oculto de las grandes corrientes de pensamiento que han marcado la forma en que vemos el mundo. Descubrir qué programa nos ha llevado a crear todas estas escuelas, corrientes y sistemas de pensamiento.
 

Te veo en la próxima semana.

 

 

Pablo Martínez Armesto
Consultor y Formador en Gestión del Cambio.

 

 

Si estás transitando un proceso biológico y quieres profundizar en las causas para llevar adelante un plan de acción, infórmate acerca del programa de acompañamiento de dos meses ONE TO ONE.

 

 

 

Comparte
Twitea
Comparte
Please reload

Entradas recientes
Please reload

Sígueme
  • Icono social de YouTube
  • Facebook Basic Square