Origen y Propósito de la Vida: Gestión de la crisis existencial

August 12, 2018

 

Para poder gestionar algo tenemos que saber qué es ese “algo”, por ello vamos a desgranar la experiencia que hemos denominado “crisis existencial”.

 

Tomando como referencia la psicología, la filosofía o el coaching veremos que coinciden en su significado.

 

Si entráramos a las instalaciones del bar de cualquier facultad, instituto o escuela de psicología, filosofía, coaching o encuadres espirituales, y desde la puerta lanzamos la pregunta: ¿qué es una crisis existencial?, seguramente se darían vuelta la mitad de los presentes y nos responderían: “no encontrar sentido a la existencia”; la otra mitad nos diría: “es una situación en la cual no se puede enfrentar un nuevo acontecimiento con los recursos antiguos y conocidos”; y los más arriesgados susurrarían: “es un conflicto de identidad”. 

 

Invitándoles un par de cafés, quizás, lograríamos que nos contaran las características de dichas crisis. 


Con los codos enclavados en la mesa, manos en ojiva y la mirada hacia arriba, alguno de ellos nos diría que una crisis existencial es un estado donde el individuo:

no le encuentra sentido a la vida,

no sabe que hacer con su futuro,

siente angustia o vacío existencial,

se siente solo y aislado del mundo,

y culminaría en un: “y si la crisis es muy profunda, se pueden llegar a tener pensamientos suicidas”.

 

Apoyándonos en referentes en temas comportamentales, como Viktor Frankl, éste nos diría que la “neurosis existencial” es el equivalente a la falta de sentido vital. Salvador Maddi argumentaría que esta “enfermedad existencial” es consecuencia de un fracaso generalizado en la tarea de encontrar un sentido vital, o sea: incapacidad crónica para creer en la veracidad, importancia, utilidad o valor de cualquier cosa a la que uno se dedica o podría dedicarse.

 

Seguimos. Benjamin Wolman, define a la crisis existencial como: “el fracaso para encontrar un significado en la vida, el sentimiento de que uno no tiene ninguna razón para vivir, para luchar, para esperar... de que uno es incapaz para encontrar una meta o una directriz en la vida, el sentimiento de que, aunque los individuos se esfuercen mucho en su trabajo, en realidad no tienen ninguna aspiración”. 

 

¿Qué tal?, ¿te suena?, seguimos con las hipótesis y luego vemos lo que nos dice nuestra biología.

 

Por último Adler, que no habla específicamente de la crisis o neurosis existencial, pero que sí habla de neurosis, dice: 

El sujeto que ha perdido el sentido, puede desarrollar una actitud que lo lleva de la amargura a la desesperación y a buscar solución mediante vías como el consumo de sustancias psicoactivas, el suicidio u otras inadecuadas; pasando a un estado de apatía e indiferencia. 

 

Para resumir en un concepto, diríamos que el tema fundamental de la crisis existencial es la búsqueda del origen y propósito de la existencia.
 

 

Ahora bien, ¿cómo podemos explicar este interés por lo trascendental?; ¿por lo metafísico?; ¿por lo espiritual o místico?; ¿por los cuestionamientos más profundos del Ser?…

 

A la luz de la biología, podemos explicar clara y específicamente este proceso que experimentamos. Incluso podemos dar luz a una serie de interrogantes acerca de nuestro entendimiento sobre lo que llamamos crisis o neurosis existencial.

 

Para entrar en estos estados, la persona tiene que haber vivido dos experiencias graves, agudas e impactantes relacionadas con la pérdida de un integrante del clan, un trabajo con el cual esté muy identificada, o la separación de su partner (pareja). 

 

Un ejemplo muy común es cuando una persona se separa de su pareja, deja la casa en donde vivía y comienza a ver poco a sus hijos: siente que “pierde” a su pareja o partner (primer conflicto) y a sus hijos (segundo conflicto).

 

 

En esta doble pérdida territorial un individuo pierde referencias en la vida terrenal, lo cual le podría llevar a hacer sentir que lo terrenal ha perdido importancia (aquí está el conflicto), por tanto, entra en un cambio de conducta y comportamiento, el cual lo “pone” en un estado místico, transcendental o metafísico. Ahora cobra sentido la pregunta sobre lo que está más allá; sobre el origen de la existencia; sobre el propósito de estar en esta vida. 

 

Comienza a pensar y soñar con la muerte, en su cabeza ronda la idea de qué pasaría si se muriera. También con conflictos más fuertes se activa la idea del suicidio.

 

Cabe agregar que estos conflictos son acompañados de una variación en la relación hormonal (estrógeno - testosterona), experimentando un descenso de la libido (en una primera instancia), y un incremento en la retención de líquidos, lo cual es experimentado/notado/vivido/sentido/advertido/percibido por la persona como una “suba de peso”.

 

Por tanto, la pregunta no debería ser: ¿cómo hago para solucionarlo?

 

Porque, primero, tenemos que tener en cuenta que no es algo que “se descompuso en mi cabeza” y que “ahora tengo que solucionar”. Tampoco tenemos que buscar “qué hice mal en mi vida para padecerlo”. No. Nuestra biología no tiene error. No es que “mi percepción esté errada y por eso me pasa lo que me pasa”, no. 

 

Si somos fruto de la evolución de las especies y formamos parte de la naturaleza, la cual nos maravilla con sus mecanismos de adaptación y expansión, ¿porqué nosotros vamos a tener “errores de percepción”?, ¿no te parece?. (Este tema da para más, por ello, en futuras entradas lo desarrollaré en mayor profundidad).

 

Segundo, que los procesos biológicos tienen fases y etapas, que no podemos saltarnos simplemente porque no le encontremos el sentido.

 

Entonces, las preguntas deberían ser: ¿cómo gestiono esta situación?, ¿qué tengo que tener en cuenta para encontrarle el sentido a la crisis existencial?


Lo principal es reconocer cuales son las experiencias que estoy viviendo con respecto a lo terrenal, y segundo, tener en cuenta que este estado cambia la forma en que veo el mundo y me abre a nuevas posibilidades.

Explorar las nuevas posibilidades nos da sensación de vértigo, angustia, vacío existencial e incertidumbre, pero esto sucede porque vamos camino a un nuevo proyecto de vida.
 

 

Pablo Martínez Armesto
Consultor y Formador en Gestión del Cambio.

 

Si estás en un proceso de vacío existencial donde no encuentras sentido a la vida , te encuentras estancado y quieres profundizar en las causas para llevar adelante un plan de acción, infórmate acerca del programa de acompañamiento de dos meses ONE TO ONE. 

 

 

 

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